martes, 3 de agosto de 2010

Cataluña prohibe las corridas de toros





Vimos el otro día el gran revuelo político y social que suscitó la prohibición de las corridas de toros por el parlamento catalán. Resulta que mediante una Iniciativa Legislativa Popular (ya era hora de que alguna acabase aprobándose, aunque sea a nivel autonómico) presentada por Plataforma Prou y avalada por la firma de 180.00 ciudadanos, hizo que el Parlamento Catalán, tras tres meses de debates aprobara prohibir las corridas de toros por 68 votos a favor, 55 en contra y 9 abstenciones . Los partidos políticos que votaron a favor fueron ERC, ICV-EUiA y la mayoría de los diputados por CiU, mientras que el PP, Ciudadanos y el PSC votaron en contra. Tanto CiU como el PSC afirmaron antes de la votación que los miembros de la formación tenían libertad de voto.
Tras conocer el contexto y los actores es necesario ver el por qué del debate así como las consecuencias de la ley concreta.

Posiciones

Unos colectivos se oponen firmemente a la prohibición, toreros, empresarios ganaderos, gente del mundillo, y como no, los consumidores de la fiesta. Las principales razones que se argumentan suelen ser, la tradición milenaria, el arte que se desprende en las corridas, interés cultural, interés económico, etc. No voy a intentar rebatir todos estos argumentos aunque sé que muchos de ellos no son ciertos.

Por otra parte, los abolicionistas, sociedad civil en contra de las corridas, partidos ecologistas y verdes, y, ahora nuevo, nacionalismos regionales (cuestión importante que abordaré) argumentan en contra y sacan a relucir la necesaria evolución de las costumbres, el acto brutal que supone la tortura a un animal, etc.

Utilización política del problema

Aunque parecen nobles posiciones a favor y en contra de la fiesta, ni por un lado ni por el otro son tan verdaderas como pensamos, pues detrás de todo están los intereses políticos. Increíble parece la postura del PP que sabiendo que las competencias sobre espectáculos públicos son exclusivas de las comunidades autónomas, y no ahora, sino desde los estatutos de primera generación se atreve a decir que presentará una moción en el Congreso y en el Senado, ya que si hubiera una ley estatal que lo regulase la ley autonómica perdería su valor. Resulta que Canarias tiene prohibida las corridas desde el año 1991, nadie dice nada claro está, y menos ahora que gobierna el PP junto con Coalición Canaria. Hay que reconocer no tanto el interés cultural, que como veremos más adelante hoy en día no existe según las encuestas y decir mejor que se trata de un interés económico para los que patrocinan las fiestas y de rentabilidad política para los partidos.

La otra posición ha sido en este caso la de los partidos nacionalistas catalanes, a los cuales, estoy seguro que les da igual el toro y el maltrato animal, solo intentan buscar cualquier excusa con afán identitario. Sino no estaría de más que se aboliesen los llamados correbous o bous embolats, fiesta que se mantendrá. El tema de los toros se ha utilizado banalmente para reivindicar una identidad por parte de los partidos nacionalistas, así como un símbolo de españolidad para el PP.

Lo verdaderamente relevante en todo este asunto

Me recuerdo en un pueblo de Extremadura asistiendo por primera vez a una corrida de toros, después del primer toro tuve que salir medió mareado, repugnado, enfadado y dolido por ver como aquella masa de gente, aquel populacho necesitaba ver la brutalidad y el maltrato contra un ser que al entrar estaba lleno de vida y vitalidad y al salir agujereado y desangrado hasta su fallecimiento. No entendí porque mi sensibilidad no podía soportar esa barbarie y porque la de la gente que había allí se sentía tan alegre y festiva. Poco a poco comprendí que la sensibilidad es una construcción social, si alguien no está acostumbrado a ver esa barbarie, se sentirá profundamente asqueado, no obstante alguien que se ha criado en el ambiente, este tipo de fiestas les sirven para socializar, soltar la tensión acumulada y satisfacer esa parte violenta que todos tenemos. Esto es comprender la postura, que no compartirla.

Creo que ahora mismo la tendencia es ver el maltrato animal como un acto cruel y salvaje, no propio de un Estado civilizado, por la mayoría de los españoles. Las sensibilidades van cambiando con el tiempo y las costumbres y las construcciones sociales también. No obstante no se puede desechar completamente la idea de progreso. El no tener la necesidad de maltratar brutalmente a un animal para divertirse y socializar creo que es un progreso importante en el ser humano. Sublimar nuestra cultura y tradiciones es una tarea necesaria en la que todos deberíamos de contribuir. Como oí a alguien decir, en Roma también los circos eran una tradición, un entretenimiento y algo muy común, pero ahora no concebiríamos a unos pobres esclavos (o cristianos) muriendo en la arena para satisfacer nuestra sed de sangre, adrenalina y sadismo.

¿Es necesario prohibir?

Creo que las prohibiciones siempre traen bastantes problemas, lo verdaderamente interesante sería que la tradición se fuese poco a poco extinguiendo por si misma, por el cambio de las mentalidades y las sensibilidades. Esto, siendo realista es bastante utópico, siempre habrá alguna minoría que lo lleve a cabo. No pasa nada si se prohíbe pensando en el bienestar del animal y en la voluntad popular. Prohibir el maltrato animal debe ser una muestra de humanidad y del grado de calidad de una cultura, pues siempre habrá alguien dispuesto a maltratar.

Según las encuestas que he visto en Internet, encuesta de Gallup , la más fiable e interesante, concluye que la afición desciende "el 72,1% de la población en España afirma no tener ningún interés por los espectáculos taurinos. Este desinterés lo demuestran sobre todo las mujeres, con un 78,5%, y las personas con edades comprendidas entre 15 y 24 años, 81,7%".Por el contrario, el 26,7% de las personas encuestadas afirman estar interesadas por las corridas de toros, de las cuales, el 19,3% afirma estar “algo” interesada. Sólo el 7,4% manifiesta interesarle “mucho".
Esta encuesta es del 2006, pero la tendencia se mantiene a la baja. No obstante otro estudio de Metroscopia (de la cual no me fió mucho porque hace los estudios para Antena 3) más actualizado, sostiene que el 60 % de los españoles rechazan la fiesta, mientras que el 37% es aficionado. La conclusión seria que la mayoría de los españoles no son aficionados a los toros, pero no los eliminarían.

Posibles consecuencias de su prohibición

Las consecuencias económicas sin duda son las que más preocupan, ya que según algunos estudios costará a cada catalán 57 euros, en total 300 millones de euros en indemnizaciones que tendrá que hacer frente las administraciones. El problema es que hay gente viviendo de esto, y por lo tanto hay que darles otra salida, recolocarlos en otra actividad, parecida a ser posible. Eso si no será tan redonda como la de los toros.

Otras de las consecuencias a tener presentes es el futuro del toro de lidia. Según los taurinos, el toro de lidia solo está hecho para eso, para la fiesta, de lo contrario no existiría, no se criaría y por consiguiente la extinción sería su futuro, ya que es una animal que no es productivo en otro sentido. Como uno de los grandes símbolos de España las autoridades tendrán que tomar medidas para que esto no ocurra. Muchas veces hablamos, pero hay que estudiar a fondo la situación y el problema que general cualquier política, cualquier ley, siempre genera otros problemas que han de ser armonizados, este es el arte de las políticas públicas.

El problema desde el punto de vista islámico. Conclusión.

Se ha pronunciado el experto egipcio de la Universidad del Azhar, Abdel Moti al Bayumi diciendo "El Islam rechaza esa brutal diversión porque va contra la misericordia con la que debe tratarse a los animales, ya sea un toro u otro animal", "enterrar sables en el lomo de los toros es un juego horrible" . Esta es su opinión, aquí si se resume la posición que han de tener los musulmanes frente a la fiesta taurina. Es cierto que el Islam rechaza cualquier tipo de daño que se cause a una criatura por el mero hecho de divertirse (ya podrían aplicar esto en Egipto para los seres humanos). Tenemos ejemplos del Profeta en este sentido (s.w.s) "El Profeta decía:'Si sacrificas (un animal), pues hazlo de buena forma' y 'el hombre que trata bien a un animal es premiado por Dios".También el Profeta destacaba en sus prédicas a una mujer que dio de beber a un perro que se moría de sed, a la que Dios le perdonó sus pecados.

El tratamiento que hace el Islam de los animales es tremendamente cuidadoso. Está permitido comer su carne, pero no de cualquier forma, hay que mostrar gran respeto al sacrificarlo. Solo se puede si ha habido una serie de requisitos y rituales, para saber más del tema aquí. Resumiendo poner al animal mirando a la Kaaba decir “Bismillah wa Allahhu Akbar!” (En el nombre de Allah y Él es el más grande) y cortar con un cuchillo o instrumento muy afilado, de una sola vez el cuello, para que muera en el instante y saqué toda la sangre, es conocido como la muerte dulce porque pierde la sangre en instantes y cae como dormido.

La conclusión es el total rechazo hacia este acto bárbaro llamado eufemísticamente "fiesta", la posición personal y del Islam está clara, y por ello debemos de luchar por esta idea si creemos que es lo mejor. No obstante las cosas no son tan simples como pensamos, tal y como se desprende de lo antes expuesto. Hemos de saber solucionar los problemas de acuerdo a nuestros principios, pero sin dejar de ver el contexto real, para así poder posicionarnos, no en la teoría, sino en la práctica, teniendo en cuenta todos los problemas y factores que pueda conllevar.